OREMUS, PRIMAE CLASSIS

El nacimiento del mito

Fue en torno al año 1630 cuando Maté Szepsi Lacko, predicador calvinista, elaboró el primer  "vino de lágrima de Tokaj" (Tokaj Aszú). Se lo ofreció a la princesa Susana Lorántffy, esposa de Jorge Ráckózci Primer Príncipe de Transilvania, en la conmemoración de las fiestas de Pascua como agradecimiento por las atenciones que la princesa tenía por sus súbditos de Tokaj. El singular presente nació de las uvas cultivadas en el viñedo de Oremus y en 1772,  momento en el que se establece la primera clasificación de viñedos del mundo, ya era reconocido como primae classis.

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OREMUS, PRIMAE CLASSIS


Los viñedos de Oremus viven en un clima continental, pero son justamente las influencias climáticas extremas las que contribuyen al desarrollo de una riqueza aromática inigualable en las distintas variedades de uvas.


Casi la mitad de los viñedos de la propiedad son de la variedad Furmint empleada para la elaboración del blanco seco Mandolás y para los distintos vinos dulces de la casa.

La variedad Hárslevelű (Hoja de tilo) aporta su suavidad y sus delicados tonos florales, mientras que el Sárga Muskotály (Muscat amarillo) ofrece sus característicos aromas a los vinos Late Harvest (vendimia tardía) de Oremus. La uva Zéta, a su vez, incrementa el vigor de nuestros vinos.


En honor a la tradición, hemos vuelto a cultivar algunas variedades que habían sido características antes de la entrada de la filoxera (en torno a 1880), que son el Kövérszőlő (uva gorda) y el Gohér, si bien sobre una superficie no demasiado extensa.


Cuando llega el invierno en diciembre, solamente la nieve protege las vides contra el cruento frío y los gélidos y fuertes vientos. A lo largo de la primavera se produce incluso alguna que otra helada, que puede afectar sobre todo las cepas ubicadas al pie de las laderas. En mayo el calor llega de golpe y la uva comienza a crecer con celeridad. El verano es caluroso, el sofoco inicial queda atenuado por las lluvias de junio, y en el bochorno estival no son raras las granizadas; el mes de agosto normalmente es seco y cálido. El prolongado otoño comienza con humedad, luego se hace seco, pero en octubre las noches ya son frescas. Siguen a las madrugadas escarchadas días soleados y calurosos, lo que frecuentemente dura hasta mediados de noviembre. Un tiempo otoñal así favorece sobremanera la formación de granos nobles en los racimos. Los ríos que fluyen por la región, la orografía resultante de la variedad de los montes, así como la diversidad de los suelos y de las masas de bosque características dan como resultado importantes diferencias microclimáticas entre las distintas parcelas de Oremus.


Siempre comenzamos con la vendimia de la uva para el Furmint seco Mandolás, cuando la fruta ya está completamente madura y las partes de racimos expuestas a la insolación incluso están sobremaduradas. Únicamente vendimiamos los racimos de uva enteros, sanos, de color amarillo dorado. Luego esperamos algunos días, o incluso semanas, a que se produzca la sobremaduración y que la botrytis, la podredumbre noble, desempeñe su actividad sobre la uva.


Aprovechando el tiempo de maduración diferente de las distintas variedades de uva en la propiedad, recorremos los viñedos parcela por parcela, y buscamos racimos de uvas en los cuales una parte de las bayas manifiesten signos de sobremaduración, y la otra parte esté afectada por la podredumbre noble. De estos racimos obtenemos un mosto muy rico, sabroso y meloso, del cual nacerá el vino Oremus Late Harvest.


Para el vino de lágrima "aszú" los granos nobles son seleccionados uno por uno, al pie de la cepa. Utilizamos dos recipientes para la vendimia: uno menor para las bayas nobles y uno más grande para las partes restantes de los racimos. Vamos de un viñedo a otro, las veces que sea necesario y con la cantidad de cosechadores que haga falta. Confiamos en el clima clásico de Tokaj, en el "veranillo de San Miguel", que en húngaro llamamos el "verano de las viejas damas". Las noches son frías, pero durante los días secos y ventosos el sol brilla aún algunas horas.